
La colección Así vivimos cuenta historias de niños en zonas rurales y urbanas americanas; niños que de alguna forma tienen un problema que resolver. Relatos de: el crecimiento descontrolado de las ciudades que, entre gritos como: «¡La calle es libre!», invitan a salvar los espacios de juego; el asombro del wayuu al encontrarse con el mundo de los automóviles; el éxito secreto de Miguel Vicente Pata Caliente quien logra viajar al igual que Marco Polo; la esperanza de ver florecer las semillas de la amistad y la solidaridad; la unión familiar que generan las dictaduras; la perseverancia de Rosina al lograr cantar a dúo con el gran tenor Borgioli; la emigración de un padre por causas laborales y el posterior reencuentro con su familia.
En torno al tema de ilustrar lo siempre visto, reflejar el imaginario colectivo y narrar a Latinoamérica en palabras que nacen desde sus mismos mapas, Mónika Doppert (primera Directora de Arte de Ekaré e ilustradora de La calle es libre, Ni era vaca ni era caballo… y Margarita) afirma:
«El trabajo es tan fascinante como inquietante, porque estamos frente a la pura materia prima, y para procesarla nos toca a nosotros mismos, darle forma, coherencia y significado a nuestras observaciones y vivencias de cada día. Es nuestra preocupación ir descubriendo nuestra verdad. Y eso también se lo debemos a los niños. Tenemos que aprender a mirar sin valorizaciones previas. Los niños viven y perciben todas estas verdades contradictorias y conflictivas, y nosotros los adultos les debemos una respuesta a sus preguntas expresadas o inexpresadas.»
DOPPERT, M. (2005) ‘Dibujar para los niños venezolanos’. En Parapara-clave 1. Libro álbum: invención y evolución de un género para niños, p. 66. Caracas: Banco del Libro.
En 2011, cuando La calle es libre celebró su 30° aniversario, Carmen Diana Dearden, autora del libro, nos acercó al lugar de la historia. En 2016, celebramos los 35 años de este clásico libro, publicado por primera en 1981 por Ediciones Ekaré.

1. Vista aérea del barrio San José de La Urbina, Caracas, Venezuela.
2. Biblioteca La Urbina.
3. Ilustración del barrio San José de La Urbina realizada por Mónika Doppert para La calle es libre.
«La calle es libre fue producto de las actividades de promoción de lectura que hacíamos en la Biblioteca San José de la Urbina, dentro del proyecto “conoce tu barrio”. Su título viene de lo que realmente gritaban los niños en la angosta calle frente a la biblioteca cuando los frecuentes carros que pasaban los apartaban de sus juegos. En la entrada del barrio San José había un terreno baldío, y la ilusión era que el Concejo Municipal lo convirtiera en un parque.
Todo lo que los niños dicen en el pliego que la periodista sostiene en el libro es tomado al pie de la letra de sus deseos reales. La periodista también fue un personaje real y Monika Doppert la dibujó tal cual. El concejal fue producto de la imaginación de Monika, pero como la vida frecuentemente imita al arte, resultó ser muy parecido… El bibliotecario, por supuesto, es el mismo padre Bruno Renaud, quien convirtió esa biblioteca en un lugar dinámico y acogedor para todas las edades, modelo de lo que una biblioteca comunitaria puede ser.
En una de las actividades le pedimos a los niños que modelaran en arcilla a los personajes del barrio, según su importancia. Los padres resultaron de buen tamaño, seguidos por los maestros, seguidos por los malandros… pero el personaje más grande e importante de todos fue… el bibliotecario.
El parque no tuvo el final feliz del libro: nunca se construyó. Pero esa biblioteca, bajo la dirección de Bruno, le cambió la vida a todo el que pasó tiempo en ella, grandes y chicos.»
Carmen Diana Dearden (Kurusa), presidenta de Ekaré y autora de La calle es libre.
La calle es libre es un cuento que nació de una realidad. La maravillosa unión que hay entre texto e ilustración, terminan por hacer que el lector manifieste sus preocupaciones y visiones acerca de la obra. A continuación, tres muestras de la década de los 80 que vale la pena rescatar a partir de su publicación.

Mural en la pared exterior de la Escuela Don Bosco y un detalle de los niños. Extraído de: Al-Chalabi, M. (1987) Arte mural popular en Venezuela. Caracas: British Petroleum.

Carta enviada a la autora desde el Colegio Americano (México) por un niño de 13 años.







