
Aunque los diablos, como protagonistas, se han vuelto cada vez más comunes en la literatura destinada a los adultos, no aparecen tan a menudo en libros ilustrados para niños. Entren en el mundo de Diablote, un diablo del tamaño de un niño, enmarcado en un libro destinado a caber en manos infantiles. La “roja, roja y más roja” casa de Diablote es muy caliente para su gusto, así que emprende un viaje hacia tierras lejanas impulsado por su cola saltarina —“¡Ziuuu!”—. Se va primero al “blanco, blanco y más blanco” Polo Norte (muy frío); luego al “amarillo, amarillo y más amarillo” desierto (muy árido) y luego, a la “verde, verde y más verde” selva (muy húmeda). Finalmente, salta al “azul, azul y más azul” mar, el cual resulta ser perfecto. El diseño del texto, los conceptos de los colores básicos y la repetición de la palabra ¡Ziuuu!, elevarán el atractivo del libro en los niños más pequeños; mientras que las ilustraciones sofisticadas y divertidas, harán un llamado a los lectores del New Yorker; quienes apreciarán los chistes internos, tales como los gatos gordos y millonarios, pobladores del infierno. Habrá, indudablemente, adultos que levantarán sus cejas ante la idea de un diablo simpático, acto que no le importará a los más chicos.
Kathleen T. Horning.
Reseña original en inglés: Groundwood Books.
Compartimos un video sobre el proceso de ilustración de Diablote por Elena Val: